El 21 de febrero es un día para reconocer la rica diversidad lingüística de Colombia. Agradecemos a los pueblos que, a través de la reivindicación y recuperación de su lengua materna, mantienen viva su identidad, sabiduría y conexión con la tierra. Su trabajo es esencial en la preservación y fortalecimiento de sus culturas y en la construcción de narrativas que reafirman la riqueza de nuestra diversidad.
En esta fecha también reafirmamos nuestro compromiso con el respeto, la inclusión y la valoración de todas las lenguas que se hablan en nuestro territorio. Cada lengua es una forma única de comprender el mundo, de transmitir conocimientos ancestrales y de fortalecer el tejido social. Promover su enseñanza y preservación no solo protege el patrimonio cultural de la nación, sino que nos invita a construir una sociedad más consciente, plural y orgullosa de sus raíces.



